«Underville»: parte 2




   ...Siguieron caminando mientras examinaban con cautela los edificios medio derruidos, el asfalto fragmentado, los restos de ventanas llenas de polvo y telarañas, las plantas muertas, la inquietante falta de habitantes. Se podía sospechar que ni siquiera había animales. Aquello lo hacía un lugar perfecto para ser la «Ciudad de Halloween». Entretanto, el alma de las chicas les salía por la boca y la nariz al espirar. La piel de las manos amenazaba con resquebrajarse al más mínimo contacto. Los labios, amoratados y semejantes a los de un difunto, temblaban sin retomar su color natural. Temían congelarse en caso de no dar pronto con la iglesia. Entonces, la torre del campanario se abrió paso entre la espesa niebla que la recubría como un manto blanco. Megan se percató de que, tras el edificio, las grises nubes de tormenta se acercaban velozmente con la intención de descargar toda su rabia.
   —¿Es ahí donde tendremos que dormir? —Preguntó ella horrorizada—. ¿Vosotras queréis que me muera? Si ya es suficiente demente haber venido hasta aquí, entrar ahí es de estar loca de remate —aseguró haciendo gestos desesperados con las manos. Pretendía hacer entrar en razón a sus amigas, pero éstas no iban a ablandarse.
   —Fue decisión tuya venir, nadie te obligó a nada —contestó Sky sin dejar de andar—. Además, te recordé que podías quedarte.
   —Claro, ¡como que me iba a quedar yo sola! —Se quejó y se frotó las manos para entrar en calor—. Ni siquiera Alex, que es más miedica que yo, se negó —puso los ojos como platos mirando a su amiga.
   —Perdona, yo no soy la más miedica —Alex hizo un movimiento gracioso con la cabeza.
   —¡Cuando ves a un payaso sales huyendo!
   —¡Tú igual!
   Se enfrentaron con la mirada cual niñas pequeñas y comenzaron a pellizcarse en los brazos.
   —Las dos salís corriendo despavoridas —intervino Nicole, que elevó los hombros y negó con la cabeza—. No tenéis remedio.
   —No hables, que tú te paralizas estando a una gran altura —se quejaron Alex y Megan al unísono.
   Comenzaron a discutir entre las tres y, por su cuenta, Sky se alegró de que no le echaran en cara su mayor miedo, el cual jamás había contado. Ésta avisó a las demás y tomaron calles estrechas y otras más anchas para llegar a su destino. La iglesia se encontraba en buen estado, en comparación con el resto del pueblo, aunque seguía siendo vieja y estaba llena de brechas en sus muros sagrados. Era elegante, magnífica y terrorífica al mismo tiempo. El portón estaba medio abierto y, como consecuencia, podía percibirse un olor rancio. De pronto, a Nicole se le erizaron los pelillos de la nuca, algo normal por el frío, pero ella tenía la corazonada de que había surgido por otra causa en vez de por el clima. Por ejemplo, la respiración de alguien.
   —Hey, Nicole, ¿te pasa algo? —Le preguntó Alex, preocupada—. Me da mala espina cada vez que pones esa cara.
   —No es nada —aseguró Nicole a pesar de haber empalidecido—. Entremos de una vez.
   Admiraron el edificio con un poco de desconfianza, cada vez más arrepentidas de estar ahí, hasta que azotó con furia una tormenta inoportuna y las obligó a dejarse el escepticismo a un lado.
   En el interior, encendieron linternas que iluminaban lo suficiente. Reinaba un sonoro silencio. A primera vista, no daba tanto miedo como parecía. Todo estaba lleno de polvo, había una cruz enorme en el fondo del altar, los ventanales estaban bañados de colores y retratos de santos; sin embargo, era lo más acogedor que encontrarían.
   —Genial. Tormenta y una iglesia abandonada. Nos lo pasaremos bien mientras estemos aquí —ironizó Sky, mientras dejaba su mochila tirada en el suelo.
   —Fuiste tú la de la gran idea —le recriminó Nicole—. Ahora, asume las consecuencias.
   —Tú me apoyaste. Si te hubieras negado tú también… —Sky se encogió de hombros. Echó un vistazo rápido a su alrededor y sintió un escalofrío.
   —Eh, no me eches a mí la culpa, guapa. Además, así no conseguiremos nada. Ya estamos aquí y no hay vuelta atrás —sentenció.
   Sabiendo que la lluvia no las dejaría descansar, decidieron investigar un poco por allí dentro. Se armaron con su equipo y con una grabadora para guardar las anotaciones y se pasearon en busca de algún indicio de antiguas civilizaciones o, al menos, algo que pudiera demostrar que era verdad que alguien había inspeccionado antes que ellas. No obstante, después de un largo rato escudriñando el terreno y con el medidor paranormal en ristre, no hallaron más que polvo. Estaba totalmente vacío.
   —Veis, todo era una patraña —aseguró Sky—. No hemos encontrado nada. Ni restos arqueológicos ni monstruos espeluznantes ni fantasmas. Está todo normal. Ahora solo nos hace falta hacer unas cuantas fotos y supongo que mañana podremos regresar a casa.
   Megan sonrió cual niña pequeña al escuchar la última palabra. Sky estaba dispuesta a volver al altar en busca de su cámara, pero entonces Alex la paró.
   —No estés tan segura —contestó ésta, anonadada, con la mirada clavada en un lado de la iglesia.
   Sky siguió la vista de su amiga y lo que vio frente a ella no fue una cosa agradable: había una puerta de madera, destrozada, llena de arañazos y manchas de un rojo carmín oscuro. Un ambiente gélido comenzaba a manifestarse. A Sky se le cortó la respiración, pero no solo a ella, sino también a Megan, Nicole y a Alex. Estaban estupefactas ya que nunca habían visto algo semejante y, en aquel instante, pensaron a la vez que ese lugar se volvía interesante e inseguro.
   —Dios mío —exclamó Megan—. No me quiero ni imaginar qué ha pasado aquí —susurró.
   —Ni yo, pero tengo curiosidad por saber qué es lo que hay al otro lado —comentó Alex, pensando en voz alta.
   Nicole, llevada por una especie de impulso, estiró la mano para intentar tocar el polvoriento pomo; sin embargo, al dar el primer paso, un gran trueno estalló muy cerca de la iglesia. Ella se sobresaltó y retrocedió, y a Megan se le escapó un pequeño grito. Alex, viendo que sus compañeras no tenían intención de dar un nuevo paso, se adelantó.
   —Ya que nadie va a abrir esa puerta, lo haré yo.


   BAHAHAHAHAHAHA Vale, no es tan corto como yo pensaba... Así que la última parte la subiré el próximo día :3

   ¡Panes de Peeta y tartas para todos! <4

Comentarios

  1. Meeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee gusta tuuuuuuuuuuuuuu blog! Solo he leído esta historia pero el diseño me ha agradado bastante y he pensado en quedarme :) ¿Qué te parece eh? jijiji
    Bueno, bueno la historia está interesante, a ver como acaba ¿no? :)
    Bueno a partir de ahora me tendrás por aquí dandote la lata y eso (espero que te guste que te den la lata (no te daré una lata literalmente xD))
    Besoos!!^^

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    Respuestas
    1. Lidia, ¡¡muchísimas gracias por pasarte!! :D

      Me hace mucha ilusión que la historia te parezca interesante y que el diseño te guste puesto que lo he cambiado 2576567 veces JAJAJAJA

      Por mí perfecto si me das la lata bahahaha Yo también me pasaré por tus blogs, ¡no lo dudes! :3

      De nuevo, ¡muuuuchas gracias! *-*

      Besos!! <4

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